lunes, 11 de mayo de 2009

¡El Congreso!

¡Ya llegó! El 47 Congreso Nacional de Rehabilitación con sede en Valladolid. Podría decir eso tan socorrido de: "ciudad bonita donde las haya" pero nunca he estado allí. Así que, por mi parte, hay muchos motivos para estar contento. Uno de ellos, es la comunicación oral que tengo la suerte de presentar el jueves 14 en la Sala de juntas V a las 17:45. Además, seguro que mis ilustres compañeros de la blogosfera rehabilitadora tienen interesantes ideas preparadas para la ocasión. Yo no me lo perdería.

Si os apetece, allí nos veremos.

1 comentario:

Samfrado dijo...

La sala estaba a rebosar, había tanta gente que no solo estaban los del fondo de pie sino que había gente afuera que quería entrar y no pudo. Diría que fué un éxito si no fuera porque estábamos en una sala muy pequeña.

Si embargo el tema pienso que gustaba (o que hemos sido pesados hasta convencer a la gente.

Te felicito por tu exposición y por tu entusiasmo. Notas de rehabilitación crecerá sin duda.

¿Por qué no va a ser internet y la rehabilitación un tema para una ponencia? Desde luego que podríamos hablar durante horas sin decir nada que sobre y no sería una ponencia para dos o tres ponentes sino para una docena. Habrá que proponer más cosas para el año que viene y llevar más novedades.

Felicidades Maruri. Todo el futuro está en tí, los vientos son propicios, las corrientes a favor. Hemos puesto rumbo a las islas exóticas de la novedad, más allá de las Canarias espera otro continente por conquistar atravesando un océano y sus tempestades, con el mar de sargazos de la rutina y el aburrimiento. Pero aún necesitaremos navegantes intrépicos para adentrarse aún más allá del nuevo continente, en el más grande de los océnos, en los pasos de hielo, en el punto donde se une el horizonte al mar. Ahora las estrellas te guían, tal vez algún día habrá que poner también rumbo a las estrellas. ¿Quien sabe cuantos oceanos nos esperan allí o si el Universo puede tambíen ser navegado?.

Cuentan que un día, al niño, casi un joven Alejandro, su maestro le explicó que en cada estrella era un sol y que cada una podía albergar otros mundos. Alejandro se puso a llorar. ¿Por qué lloras?, le preguntó su maestro.
"Cómo no voy a llorar, cuando existen tantos mundos y yo no poseo,ni conozco, tan siquiera uno". A este niño le llamaron Alejandro Magno y su maestro fúe el mismísimo Aristóteles.
Un dia puso rumbo a lo desconocido y se convirtió en una leyenda.

Aveces las cosas tienen que ser así: hay que adentrarse en lo desconocido para conseguir lo imposible, hacer cosas otros no han hecho antes para lograr cosas que nadie ha logrado. A eso lo llamamos progreso. Tambíen en su momento el camino de Alejandro empezó con un paso.
Proxima escala: las Islas Canarias.